lunes, 8 de octubre de 2018

ELECCIONES ¿Brasil por encima de todo y Dios encima de todos?


El voto evangélico en Brasil juega con fuerza en las elecciones presidenciales. El más favorecido hasta el momento es el ultraderechista Jair Bolsonaro, que obtuvo un 46,05% en las elecciones presidenciales, y aparece como favorito para el balotaje del 28 de octubre.

José Wellington, presidente emérito de la Asamblea de Dios, la mayor iglesia evangélica, con 22,5 millones de fieles en Brasil, cerca del 10% de la población, llenó de elogios apoyándolo explícitamente: “En sus discursos, usted habla nuestro idioma. Usted dice lo que a los evangélicos les gusta oír”, dijo en un video.

Por su parte, Edir Macedo, líder de la Iglesia Universal del Reino de Dios, otra de las grandes organizaciones religiosas del país sudamericano, también manifestó públicamente su apoyo a Bolsonaro.

Es más, el último jueves, a la misma hora en que todos los candidatos presidenciales celebraban el último debate en TV Globo. Bolsonaro daba una entrevista en TV Record, la segunda televisión del país, propiedad de Macedo.

El fenómeno de Bolsonaro no está basado en el auge evangélico en Brasil, pero se ha beneficiado claramente de él.

Visto como un peligro para la democracia por su discurso antisistema y acusado de racista y misógino por sus críticos, ha reivindicado la dictadura militar y el uso de la tortura. Apoya la lucha contra la despenalización del aborto y contra los derechos de las personas LGTBI, dos temas que coinciden con la agenda conservadora de las iglesias que lo apoyan.

 “La religión tiene un peso muy importante en la política brasileña”, explica el politólogo de la Universidad del Estado de Río de Janeiro Mauricio Santoro. “La religión es más importante hoy en la política electoral de Brasil de lo que era 20 o 30 años atrás”, agrega.

Hoy, un 27 por ciento de los brasileños se declaran evangélicos, según las estadísticas de 2017 de  Latinobarómetro. En tanto, el número de católicos cayó del 78 al 53% desde 1995 a 2017.

"Bolsonaro es un candidato que tiene la agenda que nosotros defendemos, tiene una vida limpia y patriota. ¿Por qué no apoyarlo?", se pregunta retórico el pastor Silas Malafaia, de la Victoria en Cristo, una vertiente de la Asamblea de Dios.

En cuanto a la relación del estado con las organizaciones religiosas, y su concepción democrática Bolsonaro es muy claro: "Dios encima de todo. No quiero esa historia de estado laico. El estado es cristiano y la minoría que esté en contra, que se mude. Las minorías deben inclinarse ante las mayorías".

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